El brillo de las multimillonarias fortunas de Wall Street y las tiendas de la Quinta Avenida esconden la muy modesta vida de millones de neoyorquinos, el 46% de los cuales gana poco más del límite que marca el umbral de la pobreza.
El último estudio presentado esta semana al ayuntamiento de Nueva York sitúa casi a la mitad de los habitantes de la ciudad más rica del mundo cerca del umbral de la pobreza establecido para la urbe: 30.949 dólares al año para una familia de dos adultos y dos niños.