Y si hace unos días empezaba a preocupar que hasta los keyloggers han llegado a los móviles para registrar todo lo que tecleamos, incluyendo nuestra información personal para sacarle beneficio, he aquí otro dato para inquietarse:
Los relojes y las pulseras inteligentes, así como otros wearables que con sus sensores detectan el movimiento de las manos, pueden ser usados para “grabar” sus trayectorias e intentar inferir pulsaciones sobre un teclado numérico, por ejemplo, las realizadas en un cajero automático para retirar dinero o al ingresar otras contraseñas.