Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
1 Samuel 17:45.
[David] dejó la armadura del rey, y en su lugar solo tomó su cayado en la mano, con su saco de pastor y una simple honda. Escogió cinco piedras lisas del arroyo, las puso en su bolsa y, con su honda en la mano se acercó al filisteo. El campeón se adelantó de manera decidida y altanera, esperando enfrentarse al más poderoso de los guerreros de Israel.