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El amor de los elegidos
“Jesús le dijo: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”. Mateo 22:37-40
¿DISFRUTAS DE un buen museo? Chicago se enorgullece de una de las mayores colecciones de antigüedades del mundo en su Museo Field de Historia Natural. Y el imponente esqueleto (llamado “Sue”) de Tyrannosaurus rex cerca de la entrada es suficiente evidencia de que el museo se especializa en lo “antiguo”.

“Y dichoso aquel que no pierda su fe en mí” (Lucas 7:23).
¿Has oído la historia de Frano Selek? Cuando leí acerca de él en un artículo publicado en la página Web de la BBC, me quedé con la boca abierta. Resulta que Frano se ha ganado la fama de ser considerado como el hombre más dichoso del mundo. Su “dicha” comenzó en 1962 cuando el tren en que viajaba se descarriló y cayó en un río. A causa del accidente muchas personas perdieron la vida, pero Frano salió nadando del río con apenas algunos rasguños. Al año siguiente, en 1963, nuestro amigo abordó un avión.

El amor de los elegidos
“Se acercaban a Jesús todos los publícanos y pecadores para oírlo, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: ‘Este recibe a los pecadores y come con ellos’ Lucas 15:1, 2
¡QUÉ CODICIABLE CRITICA! “Este recibe a los pecadores y come con ellos”. Afrontémoslo. Jesús era así. Nunca conoció a un pecador que no le gustara o al que no amara. Y por eso los fariseos sisearon lo que leemos en los textos de ayer y de hoy. ¿No sería maravilloso si también dijeran lo mismo de ti y de mí? “Este hombre, esta mujer, da la bienvenida a los pecadores y come con ellos”. Lamentablemente, conozco algunas iglesias que dan la bienvenida a los pecadores ¡y se los comen! Pero la diferencia es abismal, ¿no?

“Dios no nos ha dado un espíritu de timidez sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7, NVI).
Los entendidos en materia futbolística saben que Zinedine Zidane ha sido uno de los mejores jugadores de la historia. Pelé lo incluyó en su lista de los más grandes jugadores vivos. Ganó el título de mejor jugador del mundo en 1998, 2000 y 2002. En 1998 su equipo ganó la Copa Mundial. En 2004 fue elegido como el mejor futbolista europeo de los últimos cincuenta años. En 2006, siendo el capitán de la selección francesa, anunció que, tras el mundial de Alemania, se retiraría como jugador. No hay duda de que Zidane tuvo una carrera sumamente exitosa.

El amor de los elegidos
“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”. Mateo 9:35
SALA DE EMERGENCIAS. No hace falta que seas enfermero ni médico de emergencias para que sepas lo que ocurre detrás de las dobles puertas batientes y de las cortinas que cuelgan de una sala de urgencias. Gracias al interés de la televisión en el drama y el trauma cargados de adrenalina de una sala de urgencias, parece que todo el mundo conoce el funcionamiento interno de ellas.

“¿Qué nación hay tan grande que tenga los dioses tan cerca de ella, como tenemos nosotros al Señor nuestro Dios?” (Deuteronomio 4:7).
Anatole France, el escritor francés ganador del Premio Nobel de Literatura en 1921, decidió escribir su primer libro cuando tenía siete años. Tras mucha reflexión, lo primero que hizo fue definir el título de la obra: Quién es Dios. Lleno de emoción, le comunicó a su padre sus planes literarios. Sin querer des- motivar al escritor en ciernes, el papá le dijo que dicho título, en realidad, era demasiado ambicioso y le sugirió que lo planteara en forma de pregunta: ¿Quién es Dios? -¿Por qué? -le preguntó Anatole.

El amor de los elegidos
“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”. 1 Juan 3:16
HACE UNOS AÑOS, la revista USA Weekend publicó un artículo de portada sobre dos iglesias bautistas de Saint Paul, Minnesota, una negra y otra blanca. Es el relato de un amor que vence a las diferencias culturales y raciales. No es una historia sobre la integración racial. Es, más bien, un maravilloso relato sobre la reconciliación racial.

“¡Si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar contra nosotros!”. (Romanos 8:31).
¿Has oído el eslogan “¡Sí, se puede; sí, se puede!”? Barack Obama lo popularizó durante su campaña a la presidencia de los Estados Unidos en 2008. Pero el primero en utilizar dicha frase como agente de cambio social fue César Chávez, un agricultor de origen mexicano y defensor de los campesinos latinos que trabajaban en los campos estadounidenses.

El amor de los elegidos
“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”. Juan 15:4
UN VERANO SEGUÍ sus pisadas desde el mismo aposento alto de Jerusalén, subiendo por la callejuela, saliendo por el portalón y bajando por el camino adoquinado bastante cuesto y lleno de salientes que desciende desde el muro hasta un desfiladero en el valle que hay debajo denominado Cedrón. Los arqueólogos nos dicen que en la Jerusalén moderna quedan muy pocos caminos romanos de la época de Cristo.

“No hay que buscar el bien de uno mismo, sino el bien de los demás” (1 Corintios 10:24).
Maria Sklodowska demostró que estaba destinada a la grandeza cuando tan solo era una adolescente. Aunque su coeficiente intelectual era mucho más elevado que el de cualquiera de los estudiantes más destacados de Polonia,

El amor de los elegidos
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:5
EDWINA HUMPHREY FLYNN, cantante de música clásica de gran talento de la ciudad de Nueva York, fue nuestra invitada en la Iglesia Pioneer Memorial en un concierto nocturno, durante el cual relató el incidente siguiente.

“¿De qué le sirve al necio poseer dinero?” (Proverbios 17:16, NVI).
“Las miserias de un millonario”. Ese era el título de un artículo de la revista Historia y vida, sobre Jean Paul Getty, uno de los hombres más ricos que han vivido en esta tierra. ¿Pero por qué viviría en la miseria un hombre que en su tiempo había sido el más rico del planeta? Dos experiencias de su vida te ayudarán a comprenderlo.

El amor de los elegidos
“Amados, si Dios así nos ha amado, también debemos amamos unos a otros”. 1 Juan 4:11
ME GUSTARIA COMPARTIR contigo una carta que recibí de una señora que vive en el extremo opuesto de los Estados Unidos: “Querido pastor Nelson: Hace unos cinco años falleció de sida un amigo mió muy cercano.

“Yo, el Señor, digo: ‘Yo mismo voy a encargarme del cuidado de mi rebaño’ ” (Ezequiel 34:11).
Cuando el pastor de cierta iglesia aceptó ir a trabajar a otro lugar, los dirigentes de la Asociación consideraron oportuno conocer la opinión de los miembros de la iglesia en cuanto a las características que debía tener el nuevo pastor, a fin de estar en condiciones de decidir adecuadamente quién debía ser el pastor de allí.

El amor de los elegidos
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros”. Juan 13:35
TE SERÉ FRANCO. Cuando medito en el mandato de Jesús en el aposento alto relativo al amor mutuo y reconozco que dijo a sus discípulos lo que ha de ser la característica distintiva de sus verdaderos seguidores en la tierra, lo que me resulta tremendamente novedoso y tristemente evidente es lo que no dice.

“En el amor se cumple perfectamente la ley” (Romanos 13:10).
Un jovencito que se hallaba a punto de concluir sus estudios secundarios comenzó a buscar trabajo para pagar su carrera universitaria. Decidió probar suerte en el periódico de la ciudad donde residía. Cuando se entrevistó con el editor, este de inmediato le preguntó:

El amor de los elegidos
‘Amarás a tu prójimo como a tí mismo’. Yo Jehová” Levítico 19:18
¿CÓMO PUDO JESÚS llamar “mandamiento nuevo” a su orden de amarnos unos a otros? ¡Los discípulos a los que la dirigió venían oyendo esas palabras desde que eran niños! Todo el mundo sabía que más de un milenio antes, Dios había pronunciado esas palabras a todo volumen desde el Sinaí. Y hasta el mismo Jesús había reiterado esas mismas antiguas palabras en su propia enseñanza y predicación durante su ministerio (Mat. 22:39; Mar. 12:31).