«El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia». Proverbios 28: 13
Last hojas de Otoño
«El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia». Proverbios 28: 13
“Una mosca muerta apesta y echa a perder el buen perfume. Cuenta más la tontería más ligera que la sabiduría más respetable” (Ecl. 10:1).
“Si reconocen que Jesucristo es justo, reconozcan también que todo el que practica la justicia ha nacido de él” (1 Juan 2:29, NVI).
«Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio». Salmo 51: 10, NVI
“Si te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. ¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?’ (Ester 4:14, NTV).
«Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia». Mateo 6: 33, NVI
“Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu enseñanza” (Sal. 119:18).
“Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Apocalipsis 21:3).
«La voluntad de Dios es que sean santificados». 1 Tesalonicenses 4: 3, NVI
“Vayan, pues, a las gentes […] y bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mac. 28:19,20).
“Ni el faraón con su poderoso ejército podrá ayudar a Israel cuando el rey de Babilonia vuelva a sitiar a Jerusalén y mate a mucha gente” (Ezequiel 17:17, NTV).
«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados». Mateo 5: 6
“Cuando tú des un banquete, invita a los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos; y serás feliz. Pues ellos no te pueden pagar, pero tú tendrás tu recompensa el día en que los justos resuciten” (Luc. 14:13,14).
“Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!” (Apocalipsis 3:14,75).
«¿No saben que ustedes son templo de Dios?». 1 Corintios 3: 16, NVI
“Lo que el Espíritu produce es […] dominio propio. […] Si ahora vivimos por el Espíritu, dejemos también que el Espíritu nos guíe” (Gál. 5:22-25).
“Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia” (Proverbios 23:23).
«En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados». Efesios 2: 1, NVI

“Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor; porque todo lo que antes existía ha dejado de existir” (Apoc. 21:4).

«Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos». Hechos 2: 47
“Jesús dijo a sus discípulos: ‘No se puede evitar que haya incitaciones al pecado; pero ¡ay del hombre que haga pecar a los demás! Mejor le sería que lo echaran al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeñitos‘ “(Luc. 17:1,2).
“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (1 Pedro 3:3,4).
«No hay justo, ni aun uno». Romanos 3: 10

«Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en él confían». Nahúm 1: 7
“La humildad y la reverencia al Señor traen como premio riquezas, honores y vida” (Prov. 22:4).
“El que desprecia la disciplina sufre pobreza y deshonra; el que atiende a la corrección recibe grandes honores” (Prov. 13:18, NVI).
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1).
«Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad». 2 Corintios 12: 9
“Sí se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día” (Efe. 4:26).
“Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil, el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo” (Filemón 10-12).
«Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto». Mateo 5: 48, NVI
“El que atiende la corrección va camino a la vida” (Prov. 10:17).
“Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas” (Lucas 1:19).
«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados». Mateo 11: 28